jueves, 21 de junio de 2012

Arena blanca, mar azul / Cine en verano. 1ª Parte


Mi jefe es de esas personas que piensa que el calor es psicológico. Así es que mientras el mercurio se sale a chorros de los termómetros y los zapatos parecen que se derriten en las veredas, él actúa como si viviera en otra dimensión (una con temperaturas más agradables claro), y como no hacerlo cuando el aire acondicionado de su oficina no pasa de los 15° (ahora entiendo porque su secretaria lo llama “El Pingüino”… tonto yo pensaba que era por Batman). Cuando no tienes vacaciones pasar el verano trabajando mientras todos tus amigos salen a relajarse al campo o la playa, cuando todos los noticieros tienen su bloque de verano con notas de periodistas bronceados y de lentes oscuros hablando con chiquillas ligeritas de ropa, es realmente difícil; a propósito se han dado cuenta que nunca muestran o entrevistan a señoritas del montón, son todas regias estupendas y hacen pensar que no hay mujeres de otro tipo en el lugar, y luego uno que otro pajarón se va corriendo a la playa y se da cuenta que o las regias no te pescan o están acompañadas de 40 amigos físico culturistas, y terminan solos intentando parecer que están a gusto y quemados como jaivas (me han contado ¿ya?); en fin a los que nos quedamos acá en la ciudad sólo nos resta soñar con lugares paradisíacos, playas de ensueño y agua cristalina, y en ese esfuerzo por tele-transportarse lejos, el cine es una ayuda muy bien recibida.

Es probable que no exista, a estas alturas, una fecha o temporada que no haya sido explotada o sobre-explotada por la industria del cine. Navidad, días de la independencia, día de los enamorados, día del padre, la madre, del niño, del perro, de la marmota, etc., son para la pantalla grande fuente de inspiración para desarrollar historias con mayor o menor suerte. Y me animé en un esfuerzo por olvidar las altas temperaturas a realizar una lista de las peliculas imperdibles de esta época.


Cocktail (1988). Hace más de 20 años cuando hasta mi mamá se ponía colorada si la encontraban mirando fijo una foto de Tom Cruise, se estrenó esta película que reunía los elementos perfectos para soñar con ser barman (el del bar no el de ciudad Gótica), al menos para mi fue la culpable de que quisiera dejar todo botado por abrir un bar en donde con buena música de fondo haría malabares con vasos y botellas siendo admirado por todos. ¿El resultado? De tanto intento de malabar terminé con un TEC cerrado por un auto-botellazo (primer sueño frustrado). Pero en resumen: Tom Cruise es un joven americano ambicioso que trabaja en un bar para pagar sus estudios de economía, como le va tan bien, se va a Jamaica a abrir negocio propio y allá se enamora de la siempre bella Elisabeth Shue. Argumento muy simple, pero película muy entretenida.


Punto de Quiebre (1991). La directora Kathryn Bigelow (maestra) es de esas personas que hacen las cosas al estilo de la vieja escuela (maestra x2), los malos son malos y uno le cree y hasta dan ganas de ser malo, porque tienes buenos motivos para ello (maestra x3), y los buenos son secos, tipos duros que quisieras tener de papá y que te llevaran de vacaciones a la Franja de Gaza o a Kosovo porque eso te templaría el carácter (maestra x4). Esta película en especial es totalmente veraniega, un agente del FBI (Keanu Reeves) trabaja encubierto para atrapar una banda de asaltantes de banco, investigación que lo lleva a conocer a un grupo liderado por Bodhi (Patrick Swayze), en donde todos son tan secos que hacen surf, saltan de aviones sin paracaídas, hacen puenting, corren sobre lava hirviendo, juegan volleyball con pelotas en llamas, y ... (lo siento, estoy desvariando), en fin son secos para los deportes extremos. Tremenda película, acción y buenos buenos y malos malos. (maestra x 4.237.876)


Échale la culpa a Río (1984). El verano no es solamente para los jóvenes, al menos eso es lo que esta comedia de mediados de los 80's nos planteaba. Un hombre maduro (Michael Caine) y su hija adolescente (Demi Moore, jovencita y sin silicona, para los curiosos y ñoños le lleva una escena de topless playero de la srta. Moore), se van de vacaciones a Río de Janeiro, junto a su mejor amigo y la igualmente adolescente hija de este. Comedia de enredos que pasa por el romance que nace en aquel exótico lugar entre el protagonista (Caine) y la hija de su amigo, quien al enterarse que su hija se entiende con un viejo verde, le pide ayuda para atrapar al profanador de cunas, o sea una historia digna para ser relatada por la voz en off del Rumpy. Película liviana y divertida, para pasar un buen rato, a menos que su hija se haya ido de vacaciones con la familia de su mejor amiga. Ojo.


Náufrago (2000). En el año en que muchos pensaban que se acababa el mundo Tom Hanks llega con una historia de la mano del creativo Robert Zemeckis. El señor Zemeckis me cae bien desde "Dos Locos tras la Esmeralda Pérdida" entretenida pelicula con Michael Douglas emulando a Indiana Jones. Pero esta historia de un hombre que cae en una isla desierta y debe sobrevivir solo aprovechando los restos del avión en que viajaba tiene gracia. Zemeckis y Hanks habían trabajado juntos antes en Forrest Gump y yo pienso que algo mal debe haber en su relación como para que lo quisiese tirar a una isla desierta, en donde ni el camarógrafo lo pesca, por lo que el pobre Tom termina haciéndose amigo de una pelota, a la que llama Wilson, con la que conversa y discute. Y hay que decirlo: Wilson se roba la película, merecía claramente un Oscar a "Mejor balón de reparto", pero como siempre se lo dieron al pelotudo de turno. Buena película, larga pero muy entretenida y enganchadora, y sale Helen Hunt (que me encanta).


Este muerto está muy vivo (1989). Una selección de título en español malísima para una película extremadamente divertida ya casi entrando a los 90's. La historia habla de dos empleados de una compañía de seguros que por méritos se ganan el títulos de empleados modelo y el placer de ser invitados por el dueño de la empresa, Bernie Lomax, a pasar el fin de semana del Día del Trabajo a su espectacular casa en la playa, todo sería perfecto salvo por una cosa: al llegar Bernie está muerto. Luego vendría una serie de hilarantes situaciones de los dos amigos tratando de hacer pasar a Bernie por vivo. Genial. Oiga jefe ¿y cuando me invita a su casa en la playa? (ñaca ñaca ñaca ... léase como risa macabra)

Bueno amigos, dejamos estas cinco veraniegas recomendaciones (y créanme no se arrepentirán) para empezar, en una semana más les traigo la segunda parte de ... Arena blanca, mar azul... (siéntase en libertad de cantarlo si quiere)

Continuará...

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