jueves, 21 de junio de 2012

El cine y los héroes, 1ª Parte


Me cargan los martes. La mayoría de las personas odian el lunes, pero créanme el martes es mucho peor. Empezó como cualquier martes (o sea mal), desperté tarde y llegué tarde a la oficina (hay que agradecer que mi jefe está pasando por todo eso del “enamoramiento” como dijo Constanza, porque anda súper buena onda), pero la pega el día martes es especialmente pesada, y generalmente me toca un encuentro desagradable con “La Arpía del 4°” (en realidad ese no es su nombre, así le digo de cariño), una mujer que parece que su único propósito el día martes es hacerme la vida infeliz. Junto a Constanza tratamos de llegar a entender la motivación de su mala onda conmigo (porque no es con nadie más), y ella (Constanza) dijo que a lo mejor le gusto (ja!). Creo que sólo prefiero que me odie (y pretenda mi muerte) a que sea otro sentimiento mas complicado (doble ja!).

Pero este martes fue un poco distinto. La Arpía subió al piso 8 para confirmar una información y cotejar unos datos ¿y quien es el que tiene que ayudarla? Yo (rayos!) No tengo problemas para trabajar en equipo, pero ella me hace la vida imposible, nunca está conforme con nada, siempre de mal humor, y todo lo que hago la molesta… (en serio, me cargan los martes), que si mi camisa es blanca soy poco original, que si mi corbata es de un color fuerte soy un payaso, que si escribo con negro soy monótono y del montón (ella escribe con verde ¿?). En fin, como el ascensor estaba en mantención tuvo que subir los 4 pisos por las escaleras, y llegó mas arpía que de costumbre, me reclamó que había un error en la información que yo había remitido y bla, bla, bla (en este punto mi mente se escapa lo mas lejos posible) bla, bla, bla…. Entonces tenía que bajar yo a corregir y validar unos datos al 4° (por las escaleras… maldito martes), el caso es que cuando bajábamos a su piso a ella se le rompió el taco de su zapato y yo (que venía más abajo) sólo escuché ¡AAY! Y al voltearme la ví que caía sobre mi. En un acto reflejo que no fue para nada voluntario apoyé firmemente los pies y la recibí en mis brazos deteniendo la caída. ¿Creen que me dio las gracias? No. (me cargan los martes). Ella no dijo nada al llegar a su piso, y yo tampoco (“UUUUUYYY! El héroe”, habrían dicho mis compañeros). Corregí la información que necesitaba y al irme me dice de espaldas “Ojalá para la próxima pongas mas ojo” (¿Ven porqué le digo Arpía de cariño?…odio los martes)

En fin, quien me manda también a ser amable y caballeroso, al final nadie lo va a saber y nadie lo reconocerá. La ingratitud hacia los héroes dijo el Guatón cuando le conté lo que pasó. “Al menos a los héroes les hacen películas” le dije yo, “no a todos” dijo reflexivo el Guatón (y puso su mejor cara de Kubrick… el Guatón rayó la papa con El Resplandor) pero medio en serio y medio en broma, porque las películas de héroes son la herencia de los libros de héroes y en eso Hollywood (léase JOLIGUD) a sabido sacar partido plenamente.

Los Héroes Anónimos



Dentro del género de héroes existe un tipo de héroe que no anda armado hasta los dientes matando aliens-mala-clase, dinosaurios-come-excursionistas, ejércitos-revolucionarios-de-naciones-desconocidas, o mafiosos-mala-onda-conspirativos-secuestradores-de niñitos. No, este tipo de héroe es el que sin necesidad de hacer un disparo se sobrepone a las dificultades de la vida, tomando un papel importante en las vidas de quienes los rodean, motivando y liderando, muchas veces haciendo uso de su buen humor y su sentido valórico y esperanza a prueba de balas. Para JOLIGUD es un requisito de los actores al menos tener una película en el papel de héroe sufrido y golpeado por la vida (sin pega, sin señora, sin plata, sin apoyo social, perseguido por los nazis…. la lista es larga), por lo que he buscado en mi cineteca mental y les presento una selección de los más representativos de esta categoría.



Héroe por Accidente (1992) En el quinto lugar y con un título consecuente con esta columna, tenemos una historia que puede ser muchas veces verdad, un hombre (Dustin Hoffman) a quien le da lo mismo todo salvo su beneficio personal (na’ de tonto) tiene la “suerte” de encontrarse de frente con un accidente aéreo y aunque en realidad no le importa termina rescatando a muchos pasajeros, pero perdiendo en el proceso uno de sus zapatos (o sea, todo mal, por eso yo no rescato gente, los zapatos me salieron caros). El cuento es que haciendo dedo conoce a un tipo (Andy García) que lo lleva en su auto y a quien le cuenta lo que pasó, además le regala el zapato huacho que le quedo (claro, pa’ que quiere uno solo). El problema es que después los medios ofrecen recompensa al héroe anónimo y el que cobra es el que se quedó con el zapato (fresco no más), así que cuando el verdadero héroe (de rial jirou… pa’l que cacha no más) se entera queda la mansaca. En resumen, una buena película que nos enseña que todos los jefes y supervisores la han visto porque siempre terminan quedándose con el crédito de nuestro trabajo y nosotros nos quedamos siempre como infelices con un zapato huacho.



Cadena de Favores (2000) Para que no digan que los héroes solo son adultos, esta es la historia del niñito que veía fantasmas en Sexto Sentido (I-see-dead-people-Kid), que una vez que se aburrió de ver muertos en todos lados decidió volver al colegio y terminar su educación como corresponde. Entonces el profe les da un trabajo de Ciencias Sociales, y al cabro chico se le ocurre la Cadena de Favores (o Favoratón), algo así como “Hoy por ti, mañana por tres más”, que es la base de toda la película, demostrándonos que las grandes ideas de mejoramiento social no están en el Congreso sino que en los colegios de básica. La idea del chiquilín causa tanto furor que se expande como el correo fome SPAM ese de que Hotmail va a cerrar y borrar todas las cuentas sino reenvío el correo 500 veces.



Erin Brockovich (2000) La srta. Roberts (Julia Roberts… se dice YULIA) se incluye en el tercer lugar de la lista para que no digan después que soy machista y no pesco a las heroínas mujeres (aclaro, no soy machista). La historia de la regia Erin (Yulia) es la de una mujer de clase modesta con hijos modestos y dos modestos divorcios, que pierde una modesta demanda por un accidente de tránsito y le exige a su abogado que le consiga trabajo como su ayudante en compensación por perder el juicio (ojalá todos los abogados fueran así), el tema es que como ella se viste un poco informalmente (harto escote y ese tipo de informalidades) no la pescan mucho y ella como es modesta pero honrada termina desenmascarando un gran fraude ecológico que pone en peligro a mucha gente. Entretenida película con una Yulia bien chora que dentro de todo lo entretenido de su papel tiene el sentido de “hacer lo correcto” necesario para estar en este ranking.



En Busca de la Felicidad (2006) El segundo lugar (peleado con el primero), es una historia de esas que aseguran ojos rojos, lagrimones y gargantas apretadas de angustia. Will Smith (se dice Will Smith) es una hombre afroamericano (de color, morocho, negrito, ud. elija) que se mete en un forro por comprar maquinas de rayos x bacanes en una época que a la gente no le interesaban los rayos x bacanes, por lo que se queda sin plata, sin señora (porque lo deja botado), sin pega, y papá soltero (porque la señora se va y le deja al crío a la buena de Dios), pero con un montón de máquinas de rayos x bacanes (plop!) entonces se consigue pega como aspirante a corredor de bolsa o algo así, pero para ganar el puesto tiene que competir con un montón de otros aspirantes por seis mese sin sueldo (¿donde estaría la Inspección del Trabajo en ese momento?), mientras lucha por salir adelante con el crío, sin plata, sin señora, sin casa, pero con una fe y esperanzas a prueba de balas (o de misiles atómicos, porque es tremenda), y la historia es mas triste que la miércale, y es casi seguro que le da pena en alguna parte, así que si quiere sufrir viendo una buena película, se la recomiendo con un nudo en la garganta de la emoción. Basada en una historia real.



La Vida es Bella (1997) Finalmente en el primer lugar de este mini ranking personal, la historia que conmovió a todo el mundo donde Roberto Begnini (se dice BEÑINI) es perseguido junto a su familia por los nazis (que son malos en la película que los pongan) apresado y enviado a un campo de concentración (que no es un lugar donde la gente cierra los ojos y se enfoca en un objetivo en silencio, ese es otro tipo de concentración) junto a su hijo, mientras procura hacerle creer al niño que todo se trata de un juego, en el que si es obediente ganará más puntos y aspirará al premio final que es un tanque (lo irónico hace que sea mas triste el premio). Pero el personaje de BEÑINI desborda gracia y simpatía desde el comienzo de la película, un hombre con un sentido del humor inquebrantable al que le pueden estar pegando patadas en sus zonas sensibles en el suelo y él probablemente termine con una sonrisa y un chiste a flor de labios que hará que los agresores le peguen un par de patadas más porque les cayó bien. Una película imperdible que para mucha gente despertó el interés por el cine europeo (se lo recomiendo yo también), que es una oda a la defensa de la infancia y que difícilmente puede pasar inadvertida para el espectador sensible. En pocas palabras y resumiendo BEÑINI se convirtió con este papel en el estandarte de los Héroes Anónimos. ¡Un “Bon Yorno Princhipeza” en su honor (así no se escribe, si sé ¿OK? Así se dice no más)

Los héroes en el cine son, han sido y seguirán siendo materia dispuesta para creativos y productores y todos esos personajes que ponen las luquitas para que un proyecto sea llevado a la pantalla grande. Y con respecto a mi (maldito) día martes, como les dije al comienzo, fue distinto a los demás, pues cuando ya me disponía a terminar mi jornada me dí cuenta que tenía un nuevo correo en mi bandeja de entrada (sé que eso no tiene nada de especial, pero déjenme seguir), mi sorpresa fue cuando leí que era de ¡¡la Arpía del 4°!! Decía: “Matías, gracias por evitar que cayera en las escaleras, disculpa no haberte dado las gracias antes, pero tengo una imagen que mantener, en fin, GRACIAS, de verdad. Atte. Lucía” Ok, eso no me lo esperaba, pero después agregaba “P.D: tu camisa de hoy se te ve bien, pero sólo un poco”. Después de todo parece que no resulte un héroe tan anónimo después de todo (para su conocimiento, al salir se enganchó mi pantalón y se rompió en la puerta del edificio, se me cayó el celular y la pantalla se hizo carne molida, y se me perdieron las llaves… resumen: sigo odiando los martes).Estimados amigos saludos, y hasta una semana más en CINEMA EXPRESSO cuando revise la segunda parte de este especial con “Los Héroes de Acción”, así que junten balas.

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