
Y finalmente mi jefe salió de vacaciones. Después de todo él tambien es un ser humano con necesidades, no como el resto del plantel de la oficina que de sol a sol trabaja por mantener la empresa a flote (sarcasmo: mi jefe definitivamente no es humano y el plantel de la oficina no trabaja de sol a sol o de plano no trabaja). Pero como dicen "cuando el gato no está...", entonces mientras el patrón sufre (sarcasmo otra vez) en Cartagena de Indias, acá organizamos algunas actividades extraprogramáticas. Por ejemplo: yo le aposté un asado a un compañero a que no se atrevía a venir a trabajar un día completo en traje de baño. Perdí. Entonces le aposté a otro compañero a que no era capaz de bajarle el traje de baño al que me ganó. Perdí. Y así luego de una serie de eventos desafortunados al final debo: tres asados, dos Happy Hour, una botella de whisky, un tarro de leche condensada (no pregunten), y una camiseta de la selección. Pero me gané una bebida de medio litro y dos cigarros, o sea no todo es tan malo. (Nota mental: no sé hacer apuestas). Y por cierto un amigo me mandó fotos de él en la playa, abrazado de dos chiquillas regias estupendas (Nota mental: ex-amigo)
Pero en fin, siempre digno, enfoquémonos en lo nuestro. Como lo prometido es deuda, acá está (escúchense las fanfarrias de fondo)... Cine en Verano, Segunda Parte, Reloaded, Returns, Forever, etc. etc. etc.

Los Reyes de las Olas (2007). ¿Quién dijo que los pingüinos eran fomes? Pues yo creo que luego de ver esta película animada dan ganas de ser uno de ellos. Al creativo que tuvo la idea de hacer una película de un campeonato de surf, pero con pingüinos, debieron mandarlo a una evaluación psiquiátrica para luego darle licencia indefinida. Al menos eso dice la lógica. Pero no. Le hicieron caso y durante el casting encontraron pingúinos (y un pollo maestro) que eran secos para el surf, además de buenos actores. Una película que tiene algo de reality, pero muy entretenida y familiar.

Tiburón (1975). Esta es un película viejita, viejita, que nos muestra los primeros pasos en la actuación del tiburón de Cachureos. Pero el señor Spielberg (maestro no soy digno) es un director que aunque en vez de "Tiburón" hubiera filmado "Pejerrey" habría sido un éxito de taquilla, porque con esa música de fondo hasta la tortuga enana/fome de mi hermana, que ella jura que es lo máximo (lejos mejor un pingüino surfer), te da miedo y te entran ganas de correr o nadar para no terminar siendo el almuerzo de turno. La película tiene todo para funcionar bien, una playa, mar (si hay playa obvio), arena, bañistas con cara de "cómeme que nado lento", un jefe de policía seco que quiere cazar a la bestia, un tiburonólogo (o experto en tiburones come bañistas) y un cazador de tiburones con cara de pirata del caribe. Y por supuesto la bestia (tiburón de Cachureos). Una película seca como las hacían antes.

Cuenta conmigo (1986). Película obligadamente veraniega y para recordar la tierna infancia. ¿Quién no salió alguna vez con tres amigos emocionalmente inadaptados a caminar como por tres días para buscar un cadáver? ¿Nadie? Bueno no es el mejor argumento para verla, pero les diré que está basada en un cuento de Stephen King, escritor especialista en meterle miedo a los gringos (y al resto también), que sale el agente Jack Bauer (Kieffer Sutherland) de la serie 24 (maestra) jovencito como de veinte años y antes de que se convirtiera en vampiro en otra película con playa. A mi me gusta harto, tanto que cada vez que la veo, termino cantando "Lollypop" durante una semana. En resumen, una película que valora la amistad sobre todo, para verla en compañía de buenos amigos con los que alguna vez halla ido a buscar un cadáver (o no).

Dirty Dancing (1987). Debo decir que tengo cierta debilidad por las películas musicales. Esta en especial es la que lanzó a la fama al señor Patrick Swayze (se dice Chuaisi), que antes de esta no lo conocía ni su mamá. Trata de una chiquilla de familia acomodada y de buenas costumbres, toda una señorita ella, que conoce, durante las vacaciones de verano, en un hotel a un profe de baile (Chuaisi), que le enseña a mover el esqueleto y bailar reaggeton. De tanto perreo la chiquilla se enamora de él, y como era costumbre en esos años, él de ella. Película para ver con la polola, a menos que a su polola le guste bailar y a usted no, porque se enfrentará a recriminaciones del tipo :¡¿Viste?! Él la ama y por eso baila con ella ¿porqué tú nunca bailas conmigo? (léase con un puchero en los labios)

La Playa (2000). Otra película del cambio de siglo, esta vez de la mano del director Danny Boyle (otro maestro) que incluye las playas mas terriblemente-ultra-mega-espectaculares que he visto en mi vida. La historia nos muestra a Leonardo DiCaprio haciendo de jovencito de la película, que aburrido de su vida de fiestas y lujos y viajes exóticos, y mujeres bellas, y relajo, y experiencias igual de exóticas que los viajes... ¿? (sí, opino lo mismo que usted, ¡¿porqué se aburre de eso?!), pero bueno el papel del film es así y entonces decide dejarlo todo por ir, junto a una chiquilla regia estupenda y un amigo de ella, en busca de una playa secreta y que no conoce nadie (no como las de acá que las conoce todo el mundo, pero los que tienen plata le ponen rejas o te cobran entrada para pasar a bañarte). A mi la película me encanta porque habla de un lugar perfecto donde puedes escapar lejos de todo y dejar todos los problemas atrás (algo así como ir de vacaciones, pero no tener que volver a trabajar y derretirse en la oficina).
Y eso sería, estimados amigos, les dejo mis mejores deseos a los que tienen la suerte de poder salir de vacaciones (envidia) y alejarse de este caluroso, insoportable y estresado Santiago de Chile. Al menos siempre cuento con una buena película para capear las noches de verano.
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