La semana recién pasada no tuvo mayores eventos que valga la pena contar, todo igual con Constanza y el Huaso Villa, el Guatón Cáceres sigue adentrándose en el mundo del cine (bajo mi sabia dirección claro), y la Arpía del 4° volvió a convertirme en el objeto de su bullying laboral, o sea que el asunto de salvar su vida en las escaleras ya no es algo que valga la pena recordar (para ella), pues aún queda uno que otro gracioso que aún me tiene arriba del columpio por mi supuesto acto heroico. Y mi jefe ha vuelto poco a poco a la normalidad de su tiranía y mal humor habitual (parece que el enamoramiento no es para siempre), lástima porque me caía mejor con su actitud de romeo a la chilena y su interés por la armonía laboral. Eso en la pega, porque fuera de ella fue donde pasó lo que marcó la semana (la mía al menos). Podría dar una introducción bien larga y rebuscada, pero en resumen: me asaltaron (o me quisieron asaltar) cuando volvía a la casa. Todo mal, y aunque no me quitaron nada me pegaron como si participaran del Club de la Pelea, y yo no soy precisamente Brad Pitt, por lo que no es una imagen muy agradable el suceso.
Volvía yo tranquilamente (ok, sé que dije que no contaría una historia larga, pero que diablos!), como decía: volvía yo tranquilamente, pensando en que película sería la seleccionada para esa noche, cuando un par de mastodontes, disfrazados de flaites, de unos 3.20 mts. aprox. cada uno, portando sables laser y con tatuajes en todo el cuerpo, que llevaban con cadenas a un par de rotbailers (ok, si sé que lo escribí mal, pero se entiende) de tres cabezas, que respiraban fuego, y que al caminar…. Mmmh, no, creo que eso lo soñé después. Bueno el caso, es que eran (efectivamente) dos flaites, como de mi edad que me atacaron para quitarme “todo” (es un término bien amplio lo sé), y por un reflejo estúpido me defendí (¿?, sí, aunque yo tampoco lo creo), y mientras entre los dos me agarraban a combos, yo sostenía los lentes en una mano (caros me salieron como pa’ dejar que me los rompieran), y con la otra medio me cubría y medio les tiraba combos, y patadas y si hubiese tenido mi sable láser también les habría mandado un par de sablazos, pero el sable estaba en la casa cargándose, y lo único láser que andaba trayendo era un puntero que para ocuparlo habría tenido que pedirles que se quedaran quietos para poder apuntarles a los ojos por media hora (mas o menos) para al menos provocarles cáncer o algún daño medianamente permanente. Y así entre combos iban y combos venían (x2), de repente de una patada extraña logré botar a uno y aproveché de arrancar como alma que se lleva el col’e flecha (o sea, Usain Bolt era una alpargata al lado mío, ¿dónde está la gente de Guinnes Records cuando se necesitan?). Finalmente, llegué a casa con media chaqueta hecha pedazos, machucado como membrillo escolar, adolorido, acelerado, con el bolso a medio abrir, pero (sí, pero) no me quitaron nada. Es decir, un pequeño paso para el hombre y un gran triunfo para el ciudadano común y silvestre.
Pero la pregunta que me formulo ahora es simple (y me sirve de enganche) ¿porqué no pude contar con ningún superhéroe cerca cuando me sacaban la cr….? Si lo pensamos bien nuestro país no está hecho para alojar personajes superpoderosos, nos faltan rascacielos, mega autopistas, calles sin hoyos, y un tremendamente-ultra-mega-largo etcétera.
Los Superhéroes
JOLIGUD aprovecha cada instante y oportunidad para convertirlo en un éxito cinematográfico, sobre todo si eso ha sido objeto de una creciente fama y popularidad entre el público. Los supers son sin duda uno de los objetos de uso habitual dentro de la pantalla grande, y sin más preámbulo vamos con los mejores cinco (según yo, claro está, si ud. está de acuerdo igual me puede decir)

Ironman. Quizás uno de los más nuevos dentro de este mini ranking, este señor con terno de fierro es todo un ganador, además que fuera del traje tiene una camionada de plata. El hombre de hierro (AIRONMAN para los amigos) es un superhéroe con vida de rockstar que le gusta gastar su plata en ponerle un auto nuevo al garage, un propulsor o láser nuevo al traje o presentarse en un escenario con cuarenta chiquillas regias estupendas. Un héroe del cine revestido de acero inoxidable para el quinto puesto de esta lista.

Wolverine. Instinto animal, agresivo, mala leche, con huesos irrompibles y garras retráctiles (esa es mi palabra culta de la semana), que mejor para convertirse en el protagonista indiscutido de los X-Men (léase EXMEN, que no tiene nada que ver con que antes eran hombres y ahora no, se trata de los HOMBRES EQUIS, ¿entendió?). El grupo de mutantes mas espectacular de todos-los-tiempos-forever-and-ever, no sería lo mismo sin Logan (alías GUÓLVERIN), que además tiene un factor de curación super genial que lo cura de heridas, enfermedades, raspones, golpes, torceduras y esguinces varios (o sea un tremendo ahorro en parches curitas y parche león). Tremendo héroe que salió de lo común para convertirse en el favorito de miles de fanáticos y que ocupa el cuarto lugar.

Spiderman. La fantasía de todo nerd o geek hecha personaje de comic y llevada a la pantalla grande, es decir, que una araña mutante alterada genéticamente te elija para inyectarte su veneno súper mutantoso dándote súper poderes, súper músculos, súper reflejos, súper buenas ganancias en taquilla. El Increíble Hombre-Araña (o ESPAIDERMAN si prefiere) tiene además una de las novias más regias estupendas, la Srta. Mary Jane Watson (Grrrrrrrr), que en el cine es interpretada por Kirsten Dunst (quizás la recuerde como la niñita vampira colorina de Entrevista con El Vampiro). El trepamuros más carismático de la pantalla y los comic, en el tercer lugar del ranking.
Superman. El hombre de acero, como la llaman algunos, no tiene nada que ver con el hombre de hierro, es más vienen de universos del comic opuestos (DC y Marvel, en ese orden). Por trayectoria y años al servicio de la humanidad era imposible dejarlo fuera de la lista, obvio, si además hace de todo, oído súper, fuerza súper, aliento súper (suena raro, pero es así), visión súper, y no contento con eso también puede volar, aguantar harto rato en el espacio y es prácticamente indestructible, claro a excepción de la kriptonita, una piedra brillante color verde fosforescente con pinta de regalo de niñito de kinder, pero que en realidad es un fragmento del planeta destruido de donde viene este personaje, y que allá no le hacía nada pero acá lo puede matar. Mala suerte. Segundo lugar para uno de los más grandes.

Batman. Y finalmente en el trono de los superhéroes y primer lugar de este súper-ranking (redoble de tambores) El señor Bruce Wayne, alías Bruno Díaz, alías Batman, alías El Caballero Nocturno (léase DE DAR NAIT), alías El Hombre Murciélago, alías El Encapotado, alías El Mejor Detective del Mundo. Con un arsenal completo de artefactos bati-espectaculares (como un bati-móvil, un bati-avión, una bati-cueva, una bati-dora, y bati-etc.), este es en mi modesta y fanática opinión el mejor superhéroe de todos, si incluso Superman (2° lugar) lo admira por sus cualidades y confía en que siempre salvará el día (como la mayoría de los otros héroes DC), es un maestro de la investigación, un maestro en el combate, un maestro estratega, un maestro en deducción, un, un…. Maestro no soy digno. Por lejos un personaje que ha llevado su perfeccionamiento en la lucha contra el mal mas allá de los límites imaginables, y tiene también (porque no decirlo) algunas de las villanas mas regias estupendas que hay, entiéndase Gatúbela, Hiedra Venenosa, Harley Quinn, por ejemplo (así cualquiera tiene ganas de combatir el crimen). En resumen un héroe hecho así mismo, en el primerísimo lugar.
Y finalmente debo reconocer que este ranking es de bastante gusto personal, no hay que olvidar que el universo super llevado al cine es bastante amplio, y habrá el que también guste de: Los 4 fantásticos, Thor, La Mujer Maravilla (que es como una súper-chiquilla-regia-estupenda), Linterna Verde, Spawn, y un tremendo y largo, larguísimo etcétera. Pero sea cual sea el caso, en el mundo real (ese en donde un par de pelafustanes se aprovechan de una pobre alma honrada, o sea yo, para obtener por la fuerza lo que se ha ganado con sudor y lágrimas) siempre habrá falta de héroes que protejan nuestras calles. Por último un estudiante de enseñanza media que haya sido mordido por un huarén-de-cola-larga-alterado-genéticamente que lo dote de alguna habilidad absurda pero útil, es decir, no pido demasiado.
Saludos y hasta la próxima.

No hay comentarios:
Publicar un comentario